Poesía, literatura y periodismo. Esto es todo lo que se necesitó ayer para poblar el Aula 3 de Atzavares, donde los alumnos y alumnas de nuestra facultad, arropamos esta jornada tan esperada y reveladora.
Alumnas/os ayer en la jornada "Literatura y Periodismo"
Alumnas/os ayer en la jornada "Literatura y Periodismo"
La primera ponencia, que contaba con José Luís V. Ferris y Francisco Esteve, nos dio a conocer una faceta desconocida de nuestro querido Miguel Hernández: la de periodista. Antes de consagrarse como poeta, tanteó el terreno con publicaciones en diversos periódicos con su prosa. Queda claro entonces, que el oriolano, desde siempre supo que había nacido para la pluma. Tenía un espíritu hambriento de verdad que intentaba saciar con su incansable curiosidad sobre las cosas que le rodeaban, para más tarde tintar sus pensamientos sobre el papel.
Aquí va un fragmento de F. Esteve donde nos explica cómo Miguel, tenía casi todo a su favor para ser un gran periodista.
Francisco Esteve.
Tras un pequeño descanso, Antonio Lucas, nos habló del nuevo periodismo que se da hoy en día. Según su criterio “da la impresión de que esta profesión se ha ido dejando a su suerte permitiendo la influencia de los grupos corporativos”. Sobre la veracidad de las noticias añadió que “no existe la objetividad periodística, pues el periodista es un cúmulo de emociones, que inconscientemente refleja su verdad”. Para Lucas, el periodismo real existe y no está reflejado todavía en los nuevos medios interactivos, “ni Twitter, ni Facebook son periodismo” aclaraba.
Os dejamos una secuencia que trata sobre los nuevos tipos de información y cómo ha de combatirla el nuevo periodista.
Antonio Lucas.
Carlos Marzal, nos mostró cómo la literatura y el periodismo van unidos en ciertas ocasiones y que no hay nada malo en entrelazar ambos oficios (el de escritor y periodista) para crear un artículo, cuando lo que verdaderamente importa es el resultado. Comentó a favor, que desde el siglo pasado, es muy común leer columnas escritas por destacados escritores, poetas o artistas que reflejan su punto de vista con cierto arte literario. “Una persona que se dedica a la escritura”, decía, “debe poder escribir sobre un amplio abanico, ya sea para periódicos, a modo persona, por encargo…”
Escuchemos su perspectiva sobre el periodismo literario y el concepto de autobiografismo dentro del medio escrito.
Carlos Marzal.
Como todo tiene un final, la despedida a estas conferencias la realizó Arcadi Espada. Al contrario que Marzal, Arcadi afirmaba que “la literatura es una infección del periodismo” y lo argumentaba con las tres diferencias más fundamentales entre la literatura y la información. Una de ellas, clara y evidente, era que el periodismo no está basado en la ficción y que por lo tanto, todo lo que no haya sucedido no existe en las páginas impresas de una redacción, todo lo contrario que ocurre con una novela. También dictaminó que la labor del periodista no es preguntarse el por qué de las cosas, sino plasmarlas tal y cómo sucedieron, siguiendo los criterios periodísticos de las 5W. “A veces”, explicaba, “hay historias inexplicables que no tienen respuesta y el periodista aspira al mundo de la novela, donde todo al final tiene un sentido. Los hechos reales, muchas veces no lo tienen”. Por último habló de cómo los protagonistas que se reflejan en los libros son sólo arquetipos. Parafraseando a Baroja sentenció que “No son personas, sino personajes”,a lo que añadió, “el periodismo no se ocupa de personajes, sino de personas”.
Para Espada, el tratamiento literario en los hechos, es una mancha frente al rigor científico de la verdad. Hay un conflicto entre ambos que provoca errores y tiende a evadirse el paradigma de la veracidad. Oigamos un fragmento en donde nos aclara algo más su punto de vista.
Arcadi Espada.
Arcadi Espada.
Estas jornadas han sido enriquecedoras para nuestra nueva generación de periodistas. Sin duda, el debate entre literatura y periodismo queda abierto, y aquí en El Referente os animamos a opinar sobre si verdaderamente es tan criminal ayudarse de la literatura y sus encantos a la hora de escribir un artículo o columna. Compartimos la idea de que en el ámbito de las noticias, éstas han de ser lo más veraces posibles, pero… acaso cuando escribimos sobre algo, ¿no implicamos en ello la cabeza y el corazón?






















