¿Existe algún medio de comunicación (convencional) con el que podamos vincularnos? De ningún modo, de una forma general. Y mucho menos puede serlo después de conocer los entramados políticos e ideológicos que se esconden tras los contenidos de estos medios. A continuación exponemos un caso, el de la cadena de televisión La Sexta, que no deja de ser reflejo de la realidad mediática actual.
La Sexta es una cadena de televisión española de ámbito nacional y en abierto. Su presidente y su vicepresidente son, respectivamente, los famosos Emilio Aragón y Andreu Buenafuente. Se inauguró en 2005, tras concurrir en concurso público, para ofrecer a la audiencia una programación alternativa e innovadora, con una parrilla generalista pero dirigida a una audiencia más segmentada, y con la especial presencia de programas de humor y entretenimiento, series americanas y gran dedicación deportiva, preponderante desde el inicio de su emisión. Daba y da así una imagen de modernidad, de una nueva cadena progresista.
Contenidos y programación
Son paradigmáticos de esta cadena los programas críticos, provocativos e irónicos, que envuelven temas sociales, mediáticos y políticos. Se trata de programas como "Sé lo que hicisteis…", símbolo de La Sexta, "Buenafuente", "Salvados" o "El intermedio", estos dos últimos, además, de signo más político y anti-conservador. Sin duda, una programación entretenida y que acerca al espectador a la actualidad de forma atractiva, y que, por lo tanto, merece total admiración.
Ejemplo del tratamiento de temas relacionados con la Iglesia. El Intermedio.
Tal y como hemos dicho, la programación deportiva también es de un peso especial. Muestra de ello, por ejemplo, es el espacio específico reservado para él después de los informativos, así como otros programas de la misma temática, variables con el tiempo. Cabe recordar que en sus primeros tiempos fue justamente su amplia programación deportiva lo que le dio el suficiente prestigio para mantenerse en parrilla.
Los informativos de La Sexta merecen también un análisis general: muestran una clara predilección por los sucesos, que destacan continuamente sobre las informaciones de política y economía, dándose a sí misma, de este modo, una imagen de superficialidad y entretenimiento, más que de ofrecer una información de global y completa. Aún así, el tratamiento de la política nacional trata de enaltecer al gobierno socialista, desbancando la labor del Partido Popular, principal partido de la oposición y rival directo del PSOE. Igualmente, la información económica, si bien es tremendamente escasa, no esconde la crisis, el paro, las huelgas, las manifestaciones o las quejas de los trabajadores, pero no por ello deja de mostrar el buen hacer de los ministros y el Jefe del Ejecutivo, que saben afrontar con firmeza la situación. La política internacional, abordada también de una manera superflua, se centra básicamente en favorecer la hegemonía de los EEUU, que desde la llegada al poder de Obama se convierte en amigo del Gobierno de España.
Propiedad
Vínculos políticos
Tras la propiedad del medio se esconden una serie de implicaciones políticas y unos intereses que difícilmente salen a la luz, pero que, tristemente, desbanca la fuerza y la vía en, muchas ocasiones, alternativa de su programación. Los principales vínculos quedan representados por tres personajes:
José Miguel Contreras, además de ser uno de los fundadores y miembro del comité de dirección de Globomedia, de ser consejero delegado de la Sexta, es conocido en el sector como el asesor de Moncloa en materia audiovisual y amigo personal del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El GECA (Gabinete de Estudios de la Comunicación Audiovisual), primera compañía de marketing e investigación televisiva de España e Iberoamérica creada por él en 1993, ha sido solicitado por el PSOE para prestar sus servicios en numerosas ocasiones.
Miguel Barroso, esposo de Carmen Chacón, política socialista y actual Ministra de Defensa, cuenta con una larga trayectoria en el mundo político y de los medios: ha realizado acciones de comunicación durante los gobiernos y campañas electorales de Felipe González y Zapatero. Entre 2004 y 2005 fue Secretario de Estado de Comunicación. Fue entonces cuando empujó a la productora Globomedia. De este modo, fortaleció a la productora, alentando el proyecto de creación de La Sexta. A pesar de que ya no ocupa ningún cargo en el Gobierno, ha seguido vinculado con el entorno de Zapatero como hombre de referencia para cuestiones de imagen y marketing político.
En definitiva, La Sexta se presenta a la audiencia como una cadena alternativa, progresista y moderna. Así, sus informativos, más que aportar información que garantice una perspectiva global, se configura como oferta de info-entretenimiento, lo que acompaña al resto de la programación. Lo que se esconde bajo este manto es una trama de intereses relacionados con el gobierno del PSOE. Las gestiones de la cadena se han visto favorecidas por las amistades y los negocios habidos entre los propietarios y los políticos de dicho partido. Pero no es un hecho novedoso, sino que, del mismo modo, todos los medios de hoy en día poseen relaciones semejantes; se vinculan a las poliarquías, centralizándose el poder y el control de la opinión pública.